Qué es Marketing Light

  • eiran | 13 marzo, 2018

Hace algunos años se popularizó el mito de los productos light para el beneficio del consumidor y su salud, unos años más tarde se develó que en realidad estos productos no eran tan light, ni tan sanos.

A mi percepción, ocurre el mismo fenómeno con algunos productos de marketing que ofrecen soluciones rápidas y profesionales, las guías últimas para la formación de marketeros y certificaciones al alcance de cualquier persona; se formó una generación de “expertos” en una búsqueda por todas las respuestas a las preguntas que nunca se hicieron por sí mismos.

No es mala la existencia de éstas nuevas oportunidades, al contrario, la globalización nos permite alcanzar conocimientos que hace 10 años no teníamos, el problema es más profundo y está en nosotros: en el motivo fundamental y las razones de porqué decidimos especializarnos o estudiar un tema.

Algunas de las empresas con las que he trabajado, en su afán progresista y de sumarse a la corriente tecnológica, ha obligado a muchos de sus empleados a tomar cursos de marketing digital, community management, liderazgo, project management, etc. sin considerar la propia motivación del empleado por aprender. “Si un vendedor no cree en su propio producto, está condenado a fracasar.”

Por otra parte, existen muchas otras personas motivadas por aprender las tendencias digitales y rápidamente adoptan nuevos lemas, estilos de vida e ideologías. Lo cuál es maravilloso. Sin embargo llevar un ritmo frenético de aprendizaje respecto a la tasa de creación de nuevos contenidos es prácticamente imposible, lo cuál dificulta algo fundamental: el discernimiento de la información.

Aceptar todo lo que se lee como un hecho es alarmante, ya que en un intento tanto de las empresas como de los emprendedores de aprender y aplicar las mejores prácticas según el manual conllevaría a evitar la responsabilidad del aprendizaje propio, de la experiencia adquirida. Ninguna empresa o ningún cliente son iguales.

El Marketing Light nace de tomarse a la ligera y sin una verdadera motivación las tendencias, sin dedicarse de lleno o especializarse bajo la tutela de empresas e individuos que sin demostrar su éxito solo se hacen llamar expertos.

“Una cosa es decir yo soy y otra demostrarlo”

Sí este patrón de adquirir conocimientos tan rápido como salen, sin brindar el tiempo adecuado para investigar a profundidad a los individuos detrás de los estudios, las estadísticas y las gráficas, corremos el mismo riesgo de darle validez a frases ya superadas como “estudios científicos indican que…” y por tanto, quizás estemos ante una nueva era de gurús y expertos en marketing por correspondencia, el equivalente moderno de los antiguos infomerciales de televisión con soluciones milagrosas e inmediatas a través de sus productos o servicios.

¿Pondrías en manos de personas y empresas como estas el control de tus ventas?

Deja tus comentarios

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.