Almas gemelas.

En un principio, el hombre era un ser perfecto, puro  y carente de sexo. Para prevenir que cayera rendido ante su propia vanidad, Dios le dividió en dos partes; creando de esta manera los sexos.

Su misión, su única misión fue la de volver a unirse y regresar a su estado original de perfección.

En la “habitación de las almas” fue concebida la humanidad y otorgada a ella cada una de las almas – seres puros – de esta habitación.

Existía un determinado número de almas, que con el paso del tiempo se fue agotando al multiplicarse la humanidad sin completar su misión. La de encontrarse en vida con su alma gemela.

Cuando un alma regresaba a la habitación a la espera de una nueva oportunidad; se le dividía en dos partes; siempre en un hombre y en una mujer. Así que al termino de cada ciclo de vida, si no lograban unirse las almas, cada mitad volvía a dividirse.

“Es por ello, que existen diversas mitades de nosotros” – escribe Pablo Cohelo en Brida.

Las almas fueron llamadas a la Tierra una y otra vez; muchas de ellas se perdieron en las dificultades de la vida, en su propia comodidad y en una desesperada búsqueda de la comprada felicidad.

Se olvidaron de buscarse.

Nadie sabe lo que sucede cuando por fin dos almas gemelas logran unirse, ellas nunca vuelven a la habitación de las almas. Quizás al haber cumplido su tarea ya están unidas en un ser superior, en un lugar más alto que el cielo, más cercanas a Dios; en perfección.

A pesar de que hoy en día los hombres nos creemos seres completos, independientes, inteligentes y plenos, es solo hasta el momento de estar unidos cuando podemos ver el potencial que tenemos como pareja y como un solo ser.

Ser parte de uno mismo,
encontrarte y poder amarte añoro.

Que el alma sea contigo
para amarnos hasta ser parte de todo.

Eirán

Camino a convertirme en el hombre que quiero ser. Asertivo, apasionado y perseverante. En busca del equilibrio entre razón y emoción. Astronauta y emprendedor.

Una respuesta a “Almas gemelas.”

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