Fin

[FIN]

Termina la película y vienen los agradecimientos, el negro se apodera de la pantalla, las luces se tibian advirtiéndose tras un suspiro, tras el nudo en la garganta que a veces acompaña al desconcierto de sentirse ausente, de no sentirse vivo. Nada importa ya, pues por pedazos tuyos y míos; el público abandona nuestro escenario, ignorando que entre los cortes de la trama; nuestras ganas se entregaron, que entre el paneo de la cámara no sólo una historia se contó; sino que intencionalmente se mostraron las pasiones que sentimos y que a lo largo de este filme —llámalo casualidad— así quisimos.

Aquellas risas se nos están quemando bajo la pálida luz de la sala, con la indiferencia del adiós. Nuestro amor queda por ahí sentado en algún lugar oculto, crítico y callado, esperando hasta final, esperando.

Se dejan venir entre olas de créditos blancos; opiniones encontradas, la belleza resaltada, los actores y su interpretación, los involuntarios participantes, los entrometidos carteros de noticias pasadas, en fin, cada uno de los involucrados nos guste o no. La banda sonora hace un último intento por persistir y permanecer a toda costa en tu imaginación. Bien sabe que cualquier día te encontrarás caminando por la calle y al escucharla recordarás, recordarás lo que llegaste a sentir aquí: cuando contemplábamos callados y tomados de la mano, cuando paseábamos sin levantarnos, cuando soñábamos sin dormir,  sumergidos en la proyección de una historia ajena que hicimos nuestra. Déjame corregir; la historia nuestra que hicimos ajena.

Lento pasa el movimiento al terminar la trama, rápido las personas se alejan, lento contemplamos, atentos los que quedamos y rápido se me escurre el tiempo de las manos. Como te me escurres entre mis recuerdos, de mis desesperados intentos por volverte a ver, por pagar mi entrada por tercera vez; a esta misma sala, indicando que está ocupado este asiento y simulando que mi mano no está flotando, sino que de alguna manera tú la sostienes y me miras.

Me giro a ti cuando el telón desciende y la sala queda vacía. Te sonrío y me sonríes sin soltarnos la mano, suspiramos juntos, como esperando algo, esperando.

 

Eirán

Camino a convertirme en el hombre que quiero ser. Asertivo, apasionado y perseverante. En busca del equilibrio entre razón y emoción. Astronauta y emprendedor.

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