Imperfecto, justo como debo ser.

Algo dentro siempre me ha inspirado a ser mejor, ir en busca de una meta más grande siempre que logro la cumbre de la anterior. Aprendí que el éxito es instantáneo, es efímero y que en realidad la meta no es lo más importante; sino el camino, el recorrido en sí es la vida.

El camino; representa el riesgo y el empuje, las caídas y la voluntad de seguir aunque duela, representa el esfuerzo y el amor por lo que se hace, la perdida del rumbo y la determinación de caminar aunque no se tenga certeza ni seguridad.

Ser mejor, pero no mejor que los demás. Ser mejor que uno mismo; sabiendo quién soy yo y cuál es mi potencial. Mirar a futuro, mirar lo que puedo ser y hacer. Hacer lo que debo y lo que quiero de una forma sana para alimentar mi espíritu y empoderarme para creer “que sí puedo” en aquellos días que lo dudo.

Amar, aún más cuando mi corazón es decepcionado, recoger los pedazos que quedan de mis ganas y recopilar lo que he aprendido. Seguir firme y convencido de que en algún lugar en este preciso momento; hay alguien de mi enamorado (y aún no lo sabe).

Ser mejor es pedir ayuda cuando es necesario, dejarte llevar con humildad y agradecimiento. Es empujar sin esperar nada a cambio, dar sin titubear y dar sin miramientos.

Fluye.

Sabe que ningún río es perfecto, ninguno es liso ni va recto, pero en ellos; en todos ellos el agua fluye. A veces se estanca en una depresión del suelo pero eventualemente el agua llena ese vacío y continua fluyendo. No hay piedra áspera que no se vuelva suave con el paso del tiempo, no hay final ni comienzo.

En efecto, el camino está lleno de curvas y desvíos, hay altibajos y cascadas que se pierden en el infinito, hay basta vida en los ríos; peces que les acompañan en su camino, peces que van en contra, peces que habitaron sólo en una parte de su recorrido. Hay caminos sinuosos, hay aguas turbias y aguas mansas, hay agua dulce como la hay salada, hay innumerables defectos que son los que hacen la forma del río.

Y soy como el río;

Imperfecto, no todo es dulce en la vida. Hay eventos que te hunden hasta que eventualmente te llenas y sigues viviendo. A veces tomaste un desvío, a veces te perdiste en el infinito pero cuando caíste igualmente resurgiste. A veces chocaste contra las personas; la relaciones fueron suaves o rasposas. Algunos te acompañan en el camino, otros estuvieron en tu contra y otros se quedaron sólo como parte de tu historia.

No hay final ni comienzo, no hay atajos ni ruta segura por la cuál evitar los altibajos. A veces, los ajenos te impidieron alcanzar algo deseado, a veces tu brazos no alcanzaron, a veces tus pies simplemente tropezaron.

Pero todo ello, todos los defectos forman parte de tu vida y dime ¿quién serías sin ellos? ¿Quién serías sin esa manía tuya de morderte los labios? – y entonces esa persona nunca hubiera sentido el antojo por besarlos. ¿Quién serías sin tus limitantes? – jamás te hubieras sentido frustrado y jamás hubieras cogido fuerzas para superarlos. ¿Quién serías si no hubieras fallado?  – alguien que simplemente jamás lo habría intentado. ¿Quién serías sin ese dolor en tu corazón? – no tendrías el recuerdo que dentro de ti aún queda algo vivo y ni hubieras sentido la intensidad de cuando estuviste enamorado.

Todo lo que te hizo rabiar y amar, llorar y gozar, sufrir y sonreír. Esos que llamas – defectos – forman parte del maravilloso río que es tu vida. No podría ser de otra forma, eres consecuencia de ellos.  No importa sí fueron tus capacidades físicas, no importa sí fue una decisión tomada en un mal momento. Cada defecto te llevo a lograr una cosa y a cada uno tuvo un efecto.

¿Quién serías sin todos ellos? Quizás tu mas grande defecto te lleve a ser mejor y así, eventualmente a lograr tu mayor reto.

Imperfecto, es justo como debo ser.



Eirán

Camino a convertirme en el hombre que quiero ser. Asertivo, apasionado y perseverante. En busca del equilibrio entre razón y emoción. Astronauta y emprendedor.

4 comentarios en “Imperfecto, justo como debo ser.”

  1. SOMOS TODOS PARTE DE UN ROMPECABEZAS UNIVERSAL, TODOS SOMOS INDISPENSABLES, CON NUESTRAS VIRTUDES Y NUESTROS DEFECTOS Y, EL APRECIAR TODOS LOS COLORES DEL ARCOIRIS NOS HACE APRECIARNOS A NOSOTROS MISMOS Y A LA VIDA MISMA, NO SÓLO BLANCO Y NEGRO, TODO LO QUE IMPLICA VIVIR….

  2. Antes que todo… muchas gracias por este bello mensaje, ya que muchas ocaciones nos estancamos en nuestros defectos como algo negativo y no nos damos cuenta que somos un todo, que gracias a ellos hemos aprendido, somos más fuertes y que a lo mejor alguien pueda amarnos por ellos, por que somos uno mismo que corre en la misma dirección del río de nuestra vida. Gracias de verdad en lo personal por recordármelo. ^_^

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