Tu mujer ideal

Tu mujer ideal, eso quería ser.

Deseaba encajar en ese molde de la pareja perfecta que no es solo amante sino amiga, cómplice y  que como madre de ti cuida. Ser tu total fuente de alegrías y risas era mi intención, que fuera solo conmigo con quien pudieras llorar y compartir tus penas.

Lo intente, Dios sabe que así fue, quizás por más tiempo del que debí. Te di tanto, perdida en tus ojos me encontraba, dejar de dormir por velar tus sueños era ya costumbre, solo caminaba si de tu mano iba.

Todos tus errores eran justificados ante mi mirada, llenar con mi querer los vacíos que tus desprecios dejaban pretendí, pues estar sin tí parecía muy difícil comparado a lo sencillo de fingir y sonreír, de repetir en mi cabeza que todo estaba bien y apurar el paso camino a casa para poder llorar. Sembré en tu boca todita mi esperanza, escribí con caricias mis sueños en tu espalda, mis más hermosos versos en tu nombre se inspiraron.

Ahora no quedan más que recuerdos en mi mente de aquellas conversaciones con el espejo  diciéndole que debía esforzarme más, que no podía ser yo la que se rindiera; ahora no soy más que otra que en el piso tirada está llamándote, con lagrimas en los ojos, rodeada de pétalos muertos y con el pensamiento saturado de palabras vencidas.

Y aunque ni la mitad de lo que yo te quise pudiste tu a mi quererme, de nada me arrepiento, te amé. Pido disculpas a mi misma, me disculpo contigo por la mujer ideal para ti no haber sido.

 

La Doctora Corazón

Cansada de buscar y esperar, me convertí en lo que necesitaba.

3 comentarios en “Tu mujer ideal”

  1. En una oportunidad así me sentí y mas de una de esas palabras también se las dije a aquella persona! y aunque también pedí disculpas hasta ahora me doy cuenta que en realidad no tenia por que hacerlo.

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